Se ha abierto
una nueva etapa en mi vida en que he dejado de ver lo que ve un burro; una
mínima parte de un cuarto de mundo o, de zanahoria. He estado haciendo camino
hacia delante; pasaban árboles, edificios, incluso llegaron a pasar cosas tan increíbles
que ni me di, ni quise dar cuenta.
Se ha abierto una nueva etapa, de cambio. Me
enorgullece pues haber cruzado la vía y mirar para mi nuevo yo.
Surge pues la
casualidad o causalidad en que al otro lado de esa vía me encontré una mano. Pues
tendida me esperaba, y dispuesta, quise tomarla.
A partir de esta
alteración positiva, todo está marchando genial, algo increíble… Pues aún no quiero
pellizcarme y despertar.
Quiero (aunque
deseara pronunciarlo a mil voces) que releas estas líneas;
Gracias por
aparecer, tender tu mano y dejar que la tomara. Por enseñarme tanto en tan poco
tiempo. Por ser tu y hacer que pueda ser yo. Por hacerme ver el mundo, y no tan
solo una simple “zanahoria”. Contigo pues, quiero ver más, más de ti, más de
todo lo que nos rodea. Por eso y mucho más…
Anglarill, C.
No hay comentarios:
Publicar un comentario