Cuando muera voy a apenarme de ti,
mas no seré capaz de olvidarte ni de condenar-te.
Tú fuiste el causante de mi muerte. Y te lo perdonaré.
Gracias a ti he vivido la vida.
He sufrido el tiempo en que me costó escribir estas sencillas palabras.
Tú, tiempo que has tenido para demostrar como soy;
una mujer humilde con estrechos recursos y demasiados efectos.
Tú, has hecho que observe las formas con detenimiento,
un determinado tiempo que me pudiste dar.
Erase una vez que era de mí,
una niña indiferente,que no te estimaba.
Eres fugaz en la vida.
Eres la felicidad y la tristeza que he vivido.
Tú, has sido la luna de cada noche,
la luminosidad de todos los días.
Gracias por los instantes,
por las temporadas, en que me curaban las heridas.
No tienes límite,y gracias a ello muchos te darán las gracias,
otros que te escupirán...
Gracias querido tiempo…
Anglarill, Clara