Cuanto te echo de menos,
Y que menos he hechado.
Mi sentimiento ha desaparecido,
Y desaparecido está mi amor.
Que pequeña es la esperanza que tengo a poder olvidar,
Que grandeza la que tengo con poder a volver a amar.
La belleza de la vida misma,
Me enseñó a hablar sin poder escuchar.
La belleza de la muerte misma,
Me ayudó a recordar.
Puede que no sea demasiado mayor,
con no haber sufrido tanto,
La edad no va a ponerme a prueba.
Sino que son las pruebas las que pronunciaron mi sufrimiento,
Y a las que gané con mi orgullo.
Dejo atrás el olvido,
Y recuerdo lo nunca vivido.
¿Y que me va dar la muerte,
si algo más peor que la vida no hay nada?
Por eso deseo vivir,
Para aprender aun más, sin más.
Solo con dejar de amarte,
ya me basta para vivir,
Y solo con enseñarte a decir la verdad me basta para darte una clase de humildad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario